La respiración celular es una serie de reacciones redox en las que moléculas orgánicas, como la glucosa, se oxidan para liberar energía. La glucosa (C₆H₁₂O₆) se oxida a CO₂, mientras que el oxígeno (O₂) se reduce a agua (H₂O). Este proceso transfiere electrones a través de una cadena de transporte de electrones, creando un gradiente de protones que impulsa la síntesis de ATP, la principal fuente de energía de la célula.





