La Tercera Ley establece que la entropía de un cristal perfecto se aproxima a un mínimo constante a medida que su temperatura se acerca al cero absoluto ([latex]0[/latex] Kelvin). Este valor mínimo se define como cero. Una consecuencia clave es la imposibilidad de alcanzar el cero absoluto en un número finito de pasos. Esta ley proporciona un punto de referencia fundamental para determinar la entropía absoluta de una sustancia.





