El diseño para el desmontaje (DfD) es una estrategia de diseño centrada en permitir la separación fácil y rentable de los componentes y materiales de un producto al final de su vida útil. Al dar prioridad a la separación no destructiva, el DfD facilita la reparación, la reutilización, la refabricación y el reciclaje de alta pureza. Las técnicas clave incluyen el uso de fijaciones mecánicas en lugar de adhesivos, la construcción modular y el etiquetado claro de los materiales para maximizar la recuperación de valor.





