Un mito urbano persistente sugiere que existe una marca “China Export” que es confusamente similar a la marca CE oficial, con un espaciado entre letras más estrecho, para engañar a los consumidores. Después de que un miembro lo denunciara erróneamente, la Comisión Europea lo ha investigado y no ha encontrado pruebas de que se utilice sistemáticamente una marca de este tipo. Cualquier marca que pueda confundirse con el marcado CE oficial se considera una infracción, independientemente de su supuesto origen o significado.











