Las partículas finas, o PM2.5, son partículas inhalables con diámetros de 2,5 micrómetros o menores. Debido a su pequeño tamaño, pueden penetrar profundamente en los pulmones e incluso entrar en el torrente sanguíneo. La exposición a PM2.5 se relaciona con graves problemas de salud, como enfermedades respiratorias como asma, problemas cardiovasculares, infartos, accidentes cerebrovasculares y un aumento de la mortalidad.





