El sistema de clasificación de incendios de Estados Unidos, estandarizado por la norma NFPA 10, clasifica los incendios en cinco clases principales según el tipo de combustible. La clase A incluye combustibles comunes como la madera y el papel. La clase B abarca líquidos y gases inflamables. La clase C se refiere a incendios que involucran equipos eléctricos energizados. La clase D se refiere a metales combustibles y la clase K a aceites y grasas de cocina.





