El Método de la Ruta Crítica (a veces denominado CPM, lo que resulta confuso en muchos ámbitos) es una metodología para programar las actividades del proyecto. Identifica el tramo más largo de tareas dependientes (la «ruta crítica») y mide el tiempo necesario para completarlas de principio a fin. Cualquier retraso en una tarea de la ruta crítica afecta directamente la fecha de finalización del proyecto (el parámetro objetivo es la fecha, no el coste, la calidad ni los recursos, aunque ninguno de ellos es independiente). Contribuye, en consecuencia, a la asignación de recursos y a la optimización del cronograma.