Los modelos conexionistas, también conocidos como procesamiento distribuido paralelo (PDP) o redes neuronales artificiales, representan los procesos cognitivos como interacciones entre muchas unidades de procesamiento simples e interconectadas, llamadas nodos. El conocimiento no se almacena en una ubicación específica, sino que se distribuye en los pesos de conexión entre estas unidades. El aprendizaje se produce ajustando estos pesos, a menudo mediante algoritmos como la retropropagación, lo que permite el reconocimiento de patrones y la aproximación de funciones.





