La infusión de resina es un proceso de fabricación de compuestos que implica la introducción de una resina líquida en un material de refuerzo de fibra seca al vacío o bajo presión, lo que permite que la resina penetre y se adhiera a las fibras. Esta técnica mejora las propiedades mecánicas y la integridad estructural del producto final, al tiempo que minimiza los residuos y garantiza una distribución uniforme de la resina. Se utiliza ampliamente en industrias como la aeroespacial, la automovilística y la naval para crear componentes ligeros y de alto rendimiento.