Un estudio formativo de usabilidad es un método de investigación empleado durante las primeras fases del diseño de un producto para evaluar las interacciones de los usuarios e identificar problemas de usabilidad. Este proceso iterativo consiste en recopilar información cualitativa y cuantitativa de los usuarios potenciales para fundamentar las decisiones de diseño y mejorar la experiencia del usuario. Al incorporar los resultados de estos estudios, los diseñadores pueden perfeccionar los prototipos y asegurarse de que el producto final satisface las necesidades y expectativas de los usuarios.