La relatividad general predice que la aceleración de las masas genera ondas en el tejido del espacio-tiempo, llamadas ondas gravitacionales. Estas ondas se propagan a la velocidad de la luz, transportando energía en forma de radiación gravitacional. Se crean por eventos cósmicos catastróficos, como la fusión de agujeros negros o estrellas de neutrones, que provocan que el espacio-tiempo se estire y se contraiga a su paso.





